EL NUMERO KAIFMAN

Oportunista, pero democrático blog, para hablar de esta novela sobre una conspiración ancestral que puede cambiar el destino de la humanidad... al menos según el tagline de la editorial.

lunes, septiembre 25, 2006

DIJO MARKS... CAMILO MARKS...

...que es casi decir Dios, supongo. Rev de Libros, El Mercurio. Lun 25 Sept.
Los límites entre literatura de entretención y literatura de calidad o "seria" son hoy difusos, difíciles de aplicar: grandes artífices de la ficción moderna practican el género negro, el thriller de espionaje, el relato policial, la narración de aventuras. Y a nadie se le ocurriría discutir el talento de autores como John Le Carré, P. D. James, Sara Paretsky, Ruth Rendell o Dennis Lehane, maestros de la prosa que resisten segundas y terceras lecturas, acompañan durante viajes y vacaciones, triunfan en un medio altamente competitivo con un vasto público que los sigue, los comenta y divulga. Debido a razones de fuerza mayor, y con algunas discutibles excepciones, como los casos de Isabel Allende, Arturo Pérez-Reverte o Rosa Montero, en el medio hispanoamericano tales escritores carecen de originalidad, peso, resonancia cultural o lectores seguros. Al contrario de lo que se cree, componer un best-seller es difícil, pues se requiere documentación, conocimientos, un estilo ágil y la capacidad de atrapar con historias que nos hagan salir de la cotidianidad, que nos sumerjan en otras realidades.
Francisco Ortega - en 1994 publicó la olvidada 60 kilómetros y ahora último ha incursionado en la ciencia ficción- persigue, de modo desembozado, entretener y ése es el único valor de su novela El número Kaifman. A las pocas páginas, la persona menos exigente notará que Ortega posee graves problemas con la lengua española: "sale en el iBook de instrucciones. Le falta el firewall, eso es clave, pero acá tengo uno. ¿En qué idioma lo tenía predeterminado?" Quien así habla es un "gordo que llevaba una camiseta XL blanca en la cual se leía I love Apple, examinaba el iPod con la misma atención que les dedicaba a sus papas fritas y a una hamburguesa de un cuarto de libra de queso que se asomaba tras el monitor de un eMac blanco hueso...". Su interlocutor naturalmente le responde: "No le entiendo". Impertérrito, el fornido adicto a la comida chatarra prosigue: "Cada vez que uno reinicia el iPod, éste pregunta el idioma de uso: alemán, chino, español, etcétera". Colin Campbell, el otro personaje, dice: "Inglés, déjelo en inglés". El obeso experto cae en un trance eufórico: "acércame ese iBook que está a tu lado. El iTunes vuelve a confirmar que no hay nada de música, usaron un típico software de seguridad Apple, pero configuraron la contraseña con un criptograma".
A estas alturas, ha habido acciones terroristas en el Parque Arauco, encuentros en el aeropuerto de Moscú, desembarcos de comprometedora maquinaria en la Patagonia, asesinatos de hombres solitarios y vulnerables en un motel de Temuco, cuyas cabañas se encuentran "ordenadas con geométrico cuidado, todas pintadas de un amarillo cítrico y escandaloso". El ilustrador diálogo computacional ya resumido transcurre al promediar El número Kaifman y si alguien ha entendido una cuarta parte del libro, habría que darle un premio a la paciencia.
Se requiere mucho más que eso para abordar pasajes que lucen como impresos de internet y en los cuales, en medio de alusiones a los Templarios, a los Papas, a Tierra Santa, encontramos hallazgos alucinantes, sobrecogedores por la verborrea, el desenfado histórico, la aproximación teológica: "El matemático Muhaddith Ibn al Daúb experimentó una especie de visión iniciática... Es también apuntado como el responsable de una de las teorías aritméticas más extrañas, el llamado método creático... Buena parte de estos números cuenta acerca de la revelación que estos números tuvieron acerca de la real existencia y naturaleza de Dios..."
Las joyas castizas de Ortega son incontables ("Gracias, le dijo Paula a su ex cuando quedaron solos"), su imaginación es intrépida ("La última vez que orbitamos") y si tomamos esta obra con humor ("es alfanumérica y criptográfica"), deberíamos agregar que su ambición es colosal ("Algunas de las personas más influyentes del país posaban para fotógrafos de la vida social y se movían entre mozos. Políticos y empresarios, periodistas y editores. Muchas caras, hartas voces y demasiadas vidas"). Si ya casi nada asombra, El número Kaifman lo logra por la audaz negligencia con que está escrito.

21 Comments:

  • At 4:18 p. m., Anonymous lecaros said…

    camilo marks me hizo clases en la U y encuentro que era rebuen profe. Claro, otros compañeros lo encontraban malo.

    marks me ponia 7 en las pruebas de libros que yo ni siquiera leia. Inventaba respuestas que tenían que ver con supersaiyayines, vampiros y mexicanos revolucionarios y me sacaba buenas notas.

    a que voy con esto? que sobre gustos no hay nada escrito.

    leí el numero kaifman el fin de semana y me entretuve demasiado. De hecho, me gustaria una version extendida como los DVD porque sentí que había mas información por ahí que no estaba. hasta me meti a google para investigar algunas cosas.

    y no sé. está claro que la novela es para entretener, que no tenía una pretensión mayor que ser leída comiendo cabritas. ortega ha dicho desde siempre que esto es pop, comercial y sin otro fin que entretener. Y esa es la palabra clave.

    ahora, como lector, disfruté con las millones de referencias a mitos y leyendas universales, las conspiraciones agrupadas, el guiño a snake plissken, la cosa lovecraftiana, etc. Para mi, si en una novela de este estilo encuentro sin esforzarme esta clase deguiños, además d euna historia entretenida, la cosa valió la pena.

    Lo unico mula es la fascinacion de ortega con los iPod y los Mac de Apple. PC rulea.

     
  • At 9:18 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Lo de "Marx" se supone que es algo negativo? Es Marx equivalente a hitler o algo asi?
    Una pregunta: por que Kaifman era pinochetista?

     
  • At 10:06 p. m., Blogger Alfredo Sepúlveda said…

    Pancho: tú sabes que esto es sin llorar, como la política, y no lloras. Lo que no te mata te hace más fuerte y, lo más importante, hay que seguir escribiendo. Un abrazo.

     
  • At 10:08 p. m., Blogger F. Ortega said…

    uff, se me paso. Por casualidad escribi Marx en lugar de Marks, fue involuntario, casual. De verdad. X ue es Pinochetista? Me parecio que asi tenía más sentido ciertos elementos de la novela. Más que Pinochetista es de un tipo de derecha, cuya fascinacion x los aviones lo hizo alguna vez querer postular a la Fach. No quedó, pero su fascinación x los temas militares, sumado a la coyuntura política que había en Chile cuando el estudiaba derecho lo fue acercando al lado derecho de las simpatías políticas, precio que Paul pagó caro. Eso es implicito y nunca se cuenta en el libro, pero son datos que maneje para armar su personalidad.

     
  • At 10:10 p. m., Blogger F. Ortega said…

    Alfredo... tengo claro que esto es sin llorar. Mas que nunca, en verdad.

     
  • At 11:37 p. m., Anonymous Fran said…

    Todavía no leo el libro pero me dio la impresión de que el señor Marx no entiende mucho de tecnología, iPods y demases. ¿Será por eso que no entendió el libro? Al menos eso pareciera en su comentario.
    Pancho, ya leeré tu libro (algún día!) y te lo comento. Desde ya te felicito por haber publicado una novela y por la forma en que enfrentas la crítica. Un abrazo

     
  • At 12:14 a. m., Anonymous NACHO said…

    EN ANALIZAME.CL TAMBIEN ESCRIBISTE MARX.

     
  • At 12:20 a. m., Blogger F. Ortega said…

    me traspapelé. Suele pasar.

     
  • At 2:39 a. m., Anonymous Anónimo said…

    Acá López. Es como una parodia de una critica. Muy como que alguien le pase unas muletas a ese caballero y un chal. Me recordo a la critica de Ana Josefa Silva y Passalaqua a Promedio Rojo. Simplemente, gente que no entiende lo que paso despues de 1985.

     
  • At 3:02 a. m., Blogger Papelucho said…

    La novela es la raja, cero pretensión mas que dejar fama y memoria de sí. Mucho más honesta que el señor marks. Traspapélese no más joven, que después de la maraña de jergas de ENK, ese tipo de liencias, se permiten más que escribir con "k". Respecto al sello Plissken y Lovecraftiano, me siento al fin satisfecho como lector pop.

     
  • At 12:07 p. m., Blogger Nicolás Paolo Patricio Copano Vera. said…

    Esta claro que Marks debe tener serios problemas para entender el menu de un DVD. Con suerte debe pensar que MP3 es un modelo de lavadora y que iPOD es una nave espacial.
    Bueno, digamos que vive en una dimension de la realidad que necesita presionar refresh.
    Lo que es yo (y mis amigos post-noventosos) se encantan con el libro. Felicitaciones Pancho!

     
  • At 2:16 p. m., Blogger  said…

    si...
    le falta un poco de "actualizar" a su realidad, y a como la ve...

    ia te di mis felicitaciones por el libro...me lo devore en un dos por tres...y yo por lo menos no tuve problema para entenderlo...creo que ahi que leerlo concentrado y entrelazando las historias...

    cuidate
    bye

     
  • At 2:31 p. m., Blogger GB said…

    Buena parte de la crítica de Marks se basa en que, como ya han dicho otros, este señor al parecer creyó estar leyendo un manual de instrucciones ultra-técnico en vez de una novela hecha expresamente para entretener. De todas formas, creo que la mayor parte de la gente que va a estar de acuerdo con la crítica son personas que precisamente no tienen idea qué es un iPOD y, por cierto, un mercado que dudo que la novela quisiera capturar.

    Lo más lamentable del comentario es que la saña con que analiza las cosas que no le gustaron del libro efectivamente lo hace parecer un viejo que redacta su columna con una pluma de ganso y que la mañana antes de terminar la novela, salió a cabalgar por su hacienda, se calló del caballo, azotó a un peón para desquitarse y, como todavía no se le pasaba la rabia, escribió lo que escribió.

    En fin, por estos días aterrizo por allá y voy a comprarme tu novela. Animo, Pancho.

     
  • At 6:45 p. m., Blogger Vincent Vega Jr. said…

    Pancho a seguir escribiendo no más. Tómate los comentarios como aportes, aún los que vienen de anquilosaurios que no comprenden mucho de las cosas de hoy. Queda claro que tu novela va dirigida a todos los "noventeros" post betamax.
    Ayer mi polola-conviviente me regaló la novela, hoy empiezo con su lectura.

    Suerte.

    VV Jr.

    Suerte

     
  • At 12:14 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Tranquilo no más Pancho. A fuguet le hicieron mierda Mala Onda y ha vendido como 15 ediciones. Camilo no es Dios.
    Sigue adelante

     
  • At 8:42 p. m., Anonymous RG said…

    igual va pa best seller, mañana sale en el lugat 4to del ranking de libros en La Tercera... y eso era la idea no?
    saludos Pancho
    RG

     
  • At 7:43 p. m., Anonymous Anónima said…

    Insisto: ENK hubiera sido mucho mejor y más entretenido aún con los capítulos Hielo Negro y Superman y Colin Campbell mencionados.Me gustó
    leerlo. Fue un lindo regalo de cumpleaños.Cuando un crítico califica tan mal, de seguro es un buen libro.

     
  • At 1:47 p. m., Blogger Fran Solar said…

    "Cuando un crítico califica tan mal, de seguro es un buen libro".. esa es la consideración que tenemos de la crítica chilena... El mismo pelmazo trata a Rivera Letelier de "coprolálico", y eso que el autor ya es 'caballero de las letras' en el extranjero. Cachando nada, como decimos los "post-betamax" (me encantó el término). La crítica aquí es prepotente, vacía, ombliguista y desactualizada (y ojo, que lo digo sin resentimientos pues a mi me han criticado bastante bien). Hay que saltar las vallas no más. Avanti. Ayer estuve en la feria y compré tu libro. Empiezo hoy, y espero la firma el domingo. Como dije en otro blog por ahi, nosotros somos los protagonistas del cambio necesario en la literatura encajonada de este país, aunque a otros les duela. Que los vetustos sigan rumiando sus verdades.

    Un abrazo.

     
  • At 10:25 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Camilo Marks es así. No te va a poner cinco estrellitas en el mercurio. Nunca lo hace y tampoco lo hará con este libro.

    De todas maneras, encuentro que tú pluma es buena, la de Marks tambien, pero la tuya tiene más de Smeel Like teen spirit. La de marks es como un bolero, que tambien es bueno.

     
  • At 12:59 p. m., Blogger Tobalo said…

    A diferencia de mí, tu has publicado y eso ya te hace grande. Sigue escribiendo como quieras, sobre lo que quieras, I Love Apple -no la fruta- too y de seguro cuando me atreva a publicar los productos de dicha compañía saldrán mencionados mil veces. Y no Lecaros, los pc's que utilizan Windows no la llevan y nunca lo harán porque son máquinas ordinarias, vulgares, dichos pc's a lo más son "populares" o "masivos".

    Volviendo a ti Ortega y tu prosa, me regalaron "60 kilómetros" para un cumpleaños. No me gustó pero sólo porque no es lo mío. Hojearé "El Número Kaifman".

    Que Camilo Marks escriba sobre tu trabajo es -según mi inaudito punto de vista- memorable. Un premio.

    Keep up the good work.

     
  • At 7:39 p. m., Anonymous B. VLADINASLOV said…

    - MUCHO MC DONALDS, MUCHO MALL, MUCHA TELE, POCA LITERATURA, ESCRIBES PARA ESTÚPIDOS, Y LO PEOR ES QUE LO SABES, NO SE SI TENGA MÁS O MENOS SENTIDOS HACER ESTE TIPO DE BAZOFIA LIGHT O LA OTRA BAZOFIA CARGADA DE SENTIDO, EN CUÁNTO EL MEDIO ES UN ENJAMBRE VICIOSO DE PUTITAS ENMASCARADAS Y EN CUANTO LA PROPUESTA DEL SENTIDO ES UNA DISCONTINUIDAD CUYA PRESENCIA PUEDE FLUCTUAR. RESCATO LA PRESENCIA DE UNA PROPUESTA ESTÉTICA QUE PUEDE FASCINAR A LAS MULTITUDES, LECTORES DE BUS, DE SALA DE ESPERA, DE ENERO O TRANSEÚNTES OCASIONALES, PERO DEBES SABER QUE LECTORES RELATIVAMENTE INSTRUIDOS VAN A RECHAZARTE, ME PASAN COSAS EXTRAÑAS CON ESTE TIPO DE MERCHANDISING, PERO PREFIERO QUE LA GENTE LEA ESTA MANUFACTURA NACIONAL A UNA EXTRANJERA, NO SABRIA QUE HACER CON TU LIBRO SI DESTRUIRLO O ENJAULARLO COMO UN TESORO KITSH - CAMP, UN AFECTUOSO SALUDO.

     

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